
Esta semana aprendí que el último día de Janukah recibe un nombre especial "Zot Janukah, ésto es Janukah". Si bien hay muchas explicaciones posibles respecto a la apertura de canales de luz que venimos trabajando en cada uno de los días de la fiesta y el último es el esplendor del milagro como tal (ya que recordemos que el aceite debía durar 1 día y duró 8 que eran los necesarios para que se pudiera hacer nuevo aceite de oliva extra virgen para el uso ritual), hoy te quiero compartir una anécdota personal en la que se puede apreciar como el último milagro, da el "broche de oro" el sentido a todos los milagros anteriores.
Quizás sabés que tuve años de tratamiento para poder quedar embarazada. Después de un primer embarazo natural y maravilloso, me dió preeclampsia, desprendimiento de placenta que llevaron a la muerte de mi bebé que ya estaba casi por entrar en la semana 38 y tuve una primer cesárea de emergencia después de horas de inducción de parto natural. Después de dos día de estar en terapia intensiva, transfusión de sangre y varios días más hospitalizada, pude transitar el duelo del primerizo de ambas familias.
Luego de ser evaluada en Panamá y en Argentina, pinchada, escaneada, radiografiada, entrevistada, y muchos otros términos en los que no me quiero ni explayar, me costó volver a quedar en cinta.
Luego de varios tratamientos de fertilidad, quedo embarazada nuevamente. No voy a entrar en detalles al respecto, pero sí te quiero contar sobre el segundo de ellos que me llevó a un embarazo que se extendió por 34 semanas. Era un embarazo de alto riesgo que me obligó a estar en cama todo el día, y estar inyectándome diversas medicaciones a lo largo del mismo.
No salía a la calle prácticamente más que para citas médicas y no veía a gente. Fue muy difícil en muchos sentidos.
En una salida al super, un rabino al que sabía que tenía problemas para quedar embarazada, me ve con un embarazo de 5 meses y me dice "Mazal tov". Le di una respuesta que no se esperaba. Fue tal vez un poco "tof", pero así lo sentía. Le dije:
-Rab, gracias por sus buenos deseos, pero voy a recibir todos los "mazal tov" cuando tenga a mi bebé finalmente en brazos, que él y yo estemos bien, sanos y salvos. El embarazo no es más que un proceso para llegar a ese momento.
El tener un bebé sano y salvo en brazos de una madre que supera el embarazo y parto es la conclusión de una secuencia de pequeños pasos de milagros que se tienen que dar para poder ver el GRAN MILAGRO.
Si los gametos no se unen, o no se anclan en el lugar adecuado del útero, o si éste no está lo suficientemente grueso para poder alojarlo apropiadamente, si la división de células no se hace de la manera apropiada, si cuando las células se diversifican no lo hacen de la manera adecuada, si un minúsculo conducto se tapona, si un agujero no se abre y otro no se cierra, el cuerpo de la madre se amolda, irriga, contiene, alimenta, el tener el fruto de todos esos milagros, no logra completar el ciclo.
"Zot Janukah" es cuando la madre sana y salva logra que ese bebé que pasó por todos esos milagros increíbles, necesarios y maravillosos, culminen con él siendo acunado por sus brazos y amamantado por sus pechos.
"Zot Janukah es la concreción de la luz divina imperceptible hasta ese momento, siendo vivida en todo su esplendor.
Janukah sameaj!!
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